29 marzo, 2016

Camino


Cruzar la ciudad de norte a sur, de sur a oriente y de oriente a norte  fue también un retorno a la adolescencia: la plaza donde mis primeros húmedos besos se dieron cita, el andén del metro donde leí mi primera carta de amor, las calles en las que por primera vez salía sola y donde tuve la impresión de que el mundo era nuevo y estaba hecho para mis pasos...
Me dio nostalgia porque el mundo ya no me parece nuevo, a veces, tampoco bueno... pero sigo creyendo que está hecho para mis pasos.

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En el trayecto llamó mi atención una ventana, de ella colgaba un comedero para colibríes, alcancé a ver a la mujer que ahí habitaba, sentada frente a un escritorio... algo de ella habitaba en mí y viceversa.






26 marzo, 2016

Las vacaciones y el silencio (II)

Fui a la tierra sin wi-fi, vi la luna regordeta y a las aves meciéndose en árboles gigantes. Bebí de la risa fresca de mis queridas niñas. 

Escribí cuanto pude. Leí una novela, organicé unas notas de pie de página, releí mis cuentos favoritos y suspiré por el bigote de Gutiérrez Nájera (como cuando tenía 20).

Comí rico, reí mucho y dormí todo lo que mi cuerpo quiso.

Alimenté a algunos mosquitos con mi sangre (¿vieron Lilo&Stitch?)

Caminé sola y escuché una voz: la mía, la vieja, la primera... sin roles ni expectativas... fue grato saber cuánto y cómo he crecido.

De regreso pensé que no tomé ninguna foto, pero... ¿cómo retratar el silencio?

Yo también necesito días de veintiocho horas y dos o tres vidas para repetirlo todo.

21 marzo, 2016

Las vacaciones y el silencio

La crianza se fue de viaje. El marido se queda con las jijas para disfrutar el silencio. Yo pospuse mi viaje y estoy trabajando en un día en el que al parecer nadie más trabaja. Después del vino y el generoso corte de carne me senté a continuar, no sin antes escribir estas líneas.
Solo tomé dos copas de vino, pero estoy mareada, será que las bebí muy alegremente... amo mi trabajo, saber a los míos felices, la comida, instantes de puro gozo... ignoro en qué momento me hice acreedora de esta paz vivificante. Estoy agradecida y plena.





20 marzo, 2016

Domingo



Es el día en que empieza la semana, yo no lo inventé, pregúntenle al calendario. Ayer me sobraron unos minutos y me di a la tarea de acondicionar el blog. El ritmo de mi vida ahora es agotador, pero me daré tiempo para contar cosas en este sitio que es, por mucho, mi rincón favorito en toda la red.



Paseo




La ciudad ha cambiado, mis pies aún reconocen ciertos andares. Camino con gentileza para no pisar los recuerdos que son como tierna hierba que crece en los camellones y las esquinas.
El restaurante donde fui infiel, la esquina donde los amigos esperaban, la banqueta rota que me hizo caer. Los besos torpes de juventud en el anden del metro. Y el eco de un auto con la brisa de aquella tarde en que se rompió mi corazón.

07 noviembre, 2014

Babel

Hay un terror de voces,
opiniones disimiles, huecas,
que van llenándome la cabeza
de amargura.
Si tan solo con oír se pudiera hacer justicia,
escucharía todos los llantos.
Pero solo se puede estremecerse,
morir un poco,
quedarse un ovillo e implorar
que, por favor, ya todo cese.

21 octubre, 2014

Elegir



Un niñito que pende de mi dedo meñique y cierta oscuridad de origen me acechan, los recuerdos más tristes se agolpan, y entonces miro por la ventana, pájaros de pecho rojo se columpian afuera, la luz que gobierna la casa es un amuleto contra la tristeza.
Hace muchos años implore vivir, solamente vivir, ser común, un animal al que se le da el pan y el día, deje toda pretensión de gloria en prenda, pude vivir en no sé cuál infierno, pero elegí la paz que cada noche se extiende en mi pecho, la mirada clara, el silencio.