21 marzo, 2016

Las vacaciones y el silencio

La crianza se fue de viaje. El marido se queda con las jijas para disfrutar el silencio. Yo pospuse mi viaje y estoy trabajando en un día en el que al parecer nadie más trabaja. Después del vino y el generoso corte de carne me senté a continuar, no sin antes escribir estas líneas.
Solo tomé dos copas de vino, pero estoy mareada, será que las bebí muy alegremente... amo mi trabajo, saber a los míos felices, la comida, instantes de puro gozo... ignoro en qué momento me hice acreedora de esta paz vivificante. Estoy agradecida y plena.